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Recostada en la cama, espera con anticipación y deseo, su uniforme escolar aún puesto. La luz tenue de la habitación crea un ambiente íntimo y excitante. Con movimientos lentos y deliberados, se desabrocha la blusa, revelando un sostén de encaje que apenas contiene su excitación. Se quita las medias, dejando que el aire fresco acaricie su piel. La tensión se acumula mientras espera, sus pensamientos llenos de lujuria y anticipación. Cuando finalmente escucha los pasos acercándose, su corazón late con fuerza. La puerta se abre, y su pareja entra, capturando su mirada con una sonrisa cómplice.









